domingo, 4 de diciembre de 2016

NOTA EDITORIAL: BUROCRACIA SINDICAL

Nota Editorial del Periódico Libre "La Imprenta" de Cañada de Gómez del mes de noviembre de 2016

 Por Emanuel N. Soverchia


Ya nada nos sorprende cuando hablamos de corrupción; y mucho menos cuando hablamos de corrupción en espacios políticos o reivindicativos; como lo son gobiernos, instituciones y lo más doloroso de todo;  cuando se trata de entidades gremiales (sindicatos). La impunidad y el sometimiento de los que ostentan poder – podríamos llamarlos monstruos – se alimentan de nuestro miedo y de nuestra incapacidad para resolver de manera soberana los mecanismos que implementan  esos “monstruos” para diezmar a sus conciudadanos – a éstos podríamos llamarlos según la concepción de los poderosos: “ganado” – porque sólo de esta manera nos tratan, como ganado. Arriándonos hacía corrales imaginarios para poder disponer de todo el resto de las cosas.

Los sindicatos han surgido como consecuencia de las luchas obreras organizadas en contra de las peripecias patronales y sus sistemas capitalistas opresores; en nuestro país los más legítimos sindicatos eran socialistas, comunistas y anarquistas como la FORA y UGT-CORA (1901-1909); entre otros. Con ideas revolucionarias, libertarias y honestamente combativas; estos sindicatos, y sus dirigentes daban la vida por los derechos de los trabajadores combatiendo verdaderamente al capital. Con el correr del tiempo; la coyuntura histórica de post-guerra en Europa y los modelos totalitarios; modelos éstos imitados por algunos líderes de nuestro país; se comenzó la verticalización y burocratización de los gremios y la cooptación de los sindicatos. Lo que dejó como resultados la llamada BUROCRACIA SINDICAL.

Hemos escuchado mil veces decir por ahí: “Perón, le dio una oficina a los sindicalistas”; pero: «A principios de 1951 el diario La Prensa enfrentó un conflicto laboral con el Sindicato de Vendedores de Diarios, que reclamaba que La Prensa tomara medidas para proteger a los "canillitas", en muchos casos niños afectados por el abuso laboral y la explotación. El conflicto se endureció y durante su curso el obrero Roberto Nuñez fue muerto en el interior del diario La Prensa. La Confederación General del Trabajo (CGT), aprovechó este nuevo conflicto y exigió la expropiación del diario. La Cámara de Diputados designó una comisión bicameral que debería tomar posesión del mismo, ordenando la detención del director, Alberto Gainza Paz, que ya había abandonado el país. El diputado John William Cooke, perteneciente al ala izquierda del peronismo, encargado de informar sobre el proyecto sostuvo que, más allá de las ilegalidades cometidas por  La Prensa, se trataba antes que nada de "un acto revolucionario".16 dicha ley se aprobó el 12 de abril de 1951 haciéndose cargo del mismo la Confederación General del Trabajo y al Sindicato de Vendedores de Diarios».
Como vemos; no todo lo que brilla es oro; y todo lo que se dice ser es legítimo, no siempre lo es. Ya que los sindicatos son agrupaciones que velan por los derechos de los trabajadores y las reivindicaciones obreras; pero tomar un diario, expropiarlo y convertir el edificio en un sede sindical aliada al gobierno de turno; no es un acto revolucionario, sino - tanto como actúan hoy algunos sindicatos- es un acto de obsecuentes, y tácitamente fascista.

Foto: eldiablosellama.wordpress.com

2 comentarios:

  1. estos señores en el año1979 me prometieron que si pagaba una cuota sindical me iban a proteger ante algún despido, pero hoy trancurrieron 36 años y necesito que me apollen para cobrar mi premio como jubilada y ya paso 1 año y nolo puedo cobrar

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  2. junntemos a estos ladrones y a todos los politicos corruptos y al mar en avion en bote en lo que sea y acomodamos la cosa ninguna duda por que son los que se roban nuestro trabajo

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